Por qué el Ractis encaja tan bien en Paraguay
Paraguay tiene familias numerosas, calles urbanas angostas y distancias largas al interior: el Ractis parece diseñado exactamente para ese contexto. Su carrocería alta —unos 20 cm más de altura interior que un Vitz— convierte una cabina de auto compacto en un espacio en el que cuatro adultos y un niño viajan sin apretarse, algo que en un Yaris o un HB20 del mismo precio no es posible. Eso importa para la vuelta del trabajo con los chicos, para el viaje a la peregrinación de Caacupé, para llevar a la abuela, o simplemente para no tener que elegir entre el equipaje y los pasajeros. Al mismo tiempo, externamente sigue siendo un auto compacto: entra bien en los estacionamientos del microcentro de Asunción y en los pasillos angostos de San Lorenzo o Fernando de la Mora. Su mecánica comparte plataforma con el Vitz y el Yaris, así que los repuestos —filtros, pastillas, correas, amortiguadores— están disponibles en Toyotoshi y en talleres multimarca de Mercado 4. El resultado es un auto que la gente recomienda de boca a boca: quien lo prueba entiende rápido por qué.
